La xilografía -grabado en madera- fue una técnica ampliamente utilizada entre los siglos XVI y XVIII para la difusión de imágenes religiosas. Permitía producir múltiples copias a bajo coste, facilitando la expansión de devociones locales. Este tipo de estampas no sólo cumplía una función estética, sino también pedagógica y espiritual, y en este sentido, la xilografía dedicada a la Virgen de Ronda constituye un valioso testimonio de religiosidad popular y del lenguaje visual barroco en el ámbito castellano. Podríamos decir que más que una simple imagen devocional, la estampa funciona como un programa iconográfico de estructurado simbolismo y exaltación mariana.
La composición presenta a la Virgen de Ronda en posición frontal, entronizada y coronada, revestida con un manto profusamente ornamentado, cuyas decoraciones vegetales y rostros angélicos refuerzan la idea de su carácter sagrado y protector. El marco arquitectónico es de gran importancia: dos columnas sostienen un arco decorado con querubines, creando un espacio casi teatral que enmarca la imagen central. Este recurso, típico del barroco, transforma la escena en una suerte de retablo impreso. Los ángeles situados en la parte superior y lateral actúan como mediadores entre el cielo y la tierra, enfatizando la dimensión sobrenatural de la Virgen. La frontalidad de la figura y su hieratismo transmiten solemnidad y autoridad. No se trata de una escena narrativa, sino de una imagen de presencia: la Virgen de Ronda se ofrece directamente como intercesora y protectora.
El fondo cuadriculado, aporta un carácter gráfico marcado y recuerda la técnica del grabado en madera, donde la línea y el contraste dominan sobre la profundidad. Este elemento es muy poco común, pudiendo indicar una copia de una pintura o azulejo del santuario o efectivamente, una simplificación técnica del grabado en madera. Éste tipo de fondo suele aparecer en estampas muy populares o económicas, lo que sugiere una difusión amplia.
Fuente de la imagen: "El Carpio de Tajo, Jalones para una historia"La inscripción que aparece debajo de la peana, profusamente adornada con motivos barrocos, reza lo siguiente:
"V. Rº de N. Sª de Ronda.....
aparecida en las aguas del Tajo, Jurisdicn. de la Vª del Carpio, Arzobpado de Toledo; venerase ensu Yglª. sita en su ribera, esculpª. por sus devotos Mayordomos Dn Diego de Galbes y Rojas, y Dn Andrés López Pérez, sus Patricios; y Vecinos en Madrid.
El Emmº. y Exmº . Sr Dn Luis de Cordova, Cardl. Arzobpo de Toledo,concede 100 días de indulgª. a todas las personas que rezasen una salve, o Ave Mª a esta Santa Ymagen.
García sculp. Matri. Aº de 1756. "
Transcripción: " Venerable recuerdo de Nuestra Señora de Ronda, aparecida en las aguas del Tajo, jurisdicción de la villa de Carpio, Arzobispado de Toledo; venérase en su iglesia, situada en su ribera, esculpida por sus devotos mayordomos D. Diego de Gálvez y Rojas y D. Andrés López Pérez, sus patronos y vecinos de Madrid.
El Eminentísimo y Excelentísimo Sr. D. Luis de Córdoba, Cardenal Arzobispo de Toledo concede 100 días de indulgencias a todas las personas que rezasen una salve o Avemaría a esta santa imagen.
García la escupió en Madrid en Agosto de 1756."
En ésta interesante inscripción destacan los siguientes elementos:
1. Identificación de la advocación: La abreviatura inicial "V. Rº de N. Sª de Ronda." era una fórmula común en estampas religiosas para enfatizar el carácter milagrosos o venerado de la imagen.
2. Lugar del hallazgo: El texto indica claramente "aparecida en las aguas del Tajo". Esto es importante porque muchas devociones marianas españolas se originan en apariciones o hallazgos de imágenes ocultas , frecuentemente en lugares naturales.
3. Inclusión de nombres propios: Sugiere un intento de dar veracidad histórica al hallazgo. Se menciona a Diego de Galbes y Rojas y a Andrés López Pérez, sus mayordomos, los cuales fueron los promotores que tal vez subvencionaron las esculturas del trono y de la imagen de la Virgen, ambas esculpidas en un taller de Madrid por un tal García en el año 1756.
El nombre del carpeño Andrés López Pérez se encuentra estrechamente ligado a la historia del municipio. Llegando a ostentar cargos importantes en la corte de Felipe IV, creó una escuela de latinidad en el Carpio, además de enriquecer a la parroquia con un copón, un cáliz, unas vinajeras y campanillas de plata sobredorados de estilo rococó.
4. Autoridad eclesiástica: Se menciona al Cardenal Arzobispo de Toledo, quien concedía indulgencias a quienes rezaran ante la imagen, lo cual legitimaba oficialmente la devoción.
5. Promesa espiritual: La frase final "....a todas las personas que rezasen una salve, o Ave Mª a esta santa Ymagen" refleja la función principal de estas estampas: servían como instrumento de devoción privada, estimulando la oración y la peregrinación.
En conjunto, la xilografía de la Virgen de Ronda de El Carpio de Tajo refleja la importancia que tuvieron las estampas impresas en la religiosidad popular de la España barroca, al permitir que la devoción a la Virgen se difundiera más allá del santuario y formara parte de la práctica espiritual cotidiana de los fieles.
